¡Te ayudo a pensar!

¿¿¿Mismas preguntas, mismas respuestas??? ¿Sabías que muchas veces no obtenemos la respuesta que buscamos porque nos hacemos siempre las mismas preguntas? ¿Te pasó alguna vez que un amigo te hizo una pregunta que te hizo repensar el cómo te estabas respondiendo a algo? Te propongo que frente a tu problema en cuestión, intentes dejar de buscar una respuesta por unos momentos y te concentres en generar preguntas alternativas frente a la temática. Te cuento un ejemplo: -Preguntas que siempre te haces: “¿por qué mi pareja no me manda tantos mensajes como antes? ¿Por qué no es tan romántico/a como los primeros meses?”. Respuestas posibles: “Porque ya no me quiere como antes, porque no le genero lo mismo, ya se cansó de mí”. Acciones posibles: Reclamos, echadas en cara. -Preguntas alternativas: “¿Las parejas siempre dan lo mismo a lo largo del tiempo? ¿Qué me da mi pareja que antes no me daba? ¿Deberían las parejas ser siempre igual en sus demostraciones de afecto? ¿El que no me mande tantos mensajes o no sea igual de romántico/a que antes significa necesariamente que dejo de quererme? ¿Qué cosas positivas trajo el paso del tiempo en nuestra pareja? ¿Y por qué estas cosas no estaban al principio de la relación y ahora si?”. Estas son solo un ejemplo de preguntas que abren nuevas interpretaciones de tu realidad, ampliando tu consciencia sobre el hecho puntual. Esto no implica que luego de generar nuevas preguntas, obtengas respuestas que te agraden, pero sí te aseguro que tendrás más herramientas para plantear el problema y obtendrás mayor amplitud en tu mirada frente a la situación. Una de nuestras funciones como psicólogos es brindarte preguntas alternativas y ayudarte a que aprendas a generarlas por ti solo.

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